La disciplina auto-elegida

domingo, 7 de diciembre de 2008

Parte 3 del capitulo 5 de No Punish
La llave del mundo.
La disciplina interior es auto-elegida y se desarrolla por eleccion propia. De esta manera un niño de 6, 7 u 8 años, elige los rigores del ballet porque ama su belleza, ó a la maestra de ballet, a su madre bailarina. Un niño ó niña pueden escoger la disciplina del karate por sus propias razones. Es una cuestión de quien hace la elección y se puede esperar muy poco éxito cuando esta es impuesta "por tu propio bien."

Lo que se necesita de parte del mundo del adulto, es CONFIANZA. Primero fé en la bondad fundamental del niño, quien a menos que sea castigado, avergonzado y no-respetado, no te decepcionará. Si se le da un modelo de ejemplo aceptable, él ó ella crecerán para convertirse en personas genuinas y auténticas. El exigir otra cosa es una ofensa a su integridad.

Para que se pueda desarrollar la disciplina, no debe de haber miedo, pues sólo puede crecer en la libertad. La disciplina nos lleva a niveles de excelencia que no se pueden realizar en ningún otro lado. La disciplina es la puerta a la experiencia gozosa de vivir. Cuando vemos ésto nos deleitamos en nuestra práctica, nuestra dirección está bien y estamos en nuestro camino, el camino que NOSOTROS hemos escogido. Podemos aprender de nuestros errores, más no de ser cazados y apaleados.

La sabiduría interior le dice al niño que la disciplina desde el interior es la llave del mundo.

Muchas Disciplinas, Muchas Clases de Disciplinas.
Aunque hay muchas clases de disciplinas, el autor John Holt habla acerca de estas tres clases. La primera, es la Disciplina de la Naturaleza, de la Realidad. Mover los brazos, patear con las piernas, agarar objetos, todo ésto requiere que nos ajustemos a las leyes de la naturaleza- sin que se nos enseñe. Al empezar a caminar, se ponen en juego las disciplinas de la gravedad y del cuerpo en movimiento. Los bebes tienen- ellos mismos- que desarrollar la disciplina necesaria para funcionar en el mundo.
Se dice que si a los bebes se les tuviera que enseñar a caminar, la mayoría de nosotros estaríamos gateando sobre manos y rodillas aún. Las cosas más importantes que aprendemos, son las que nos hemos enseñado a nosotros mismos.
Los juegos de niños son trabajo serio, aquel de aprender y practicar las disciplinas autoelegidas. Sostener un cono derecho, ó el helado se cae. Golpear el clavo con fuerza, ó no se puede construir la casa del perro. Mantener la bicicleta en movimiento ó te caes.
La siguiente es la Disciplina de la Cultura, de la Sociedad. Esta es un conjunto de costumbres, hábitos, reglas, expectativas y acuerdos que aglutinan a la sociedad- a su gente- dentro de una comunidad. Los niños están ansiosos de convertirse en participantes, así que observan cuidadosamente para entender las interacciones del adulto, para poder imitarlas. Ellos ansían hacer las cosas bien y para ellos cualquier ejemplo que sirva de modelo para ellos está "bien" y buena parte de ésto permanece con ellos durante toda su vida.
Sabemos ahora que los niños harán las cosas bien hasta que los castigue la autoridad diciéndoles: "¡Haz lo que te digo, no lo que hago!". A partir de ese momento, lo "bueno" y lo "malo" se convierten en simples reglas impuestas arbitrariamente por hipócritas. Entonces la diferencia entre lo "bueno" y lo "malo" depende de quien es más grande ó a quien atrapan.
Así es como entra la Disciplina de la Fuerza Superior, el poder bruto del reino animal. Es el bravucón, el dictador, el obsesionado con el control. Es el sargento con el soldado raso, el policía con el criminal, el director de escuela blandiendo el palo sobre el niño atemorizado. Es la madre con el cinturón. Todos diciendo la misma cosa: "Sométete a mi voluntad ó te haré sufrir hasta que lo hagas."

Al estar bajo tal control, la Disciplina Natural del niño, la moralidad natural puede ser suprimida ó forzada a retirarse desesperada, junto con su valor, su espíritu independiente y toda esperanza de tener una vida satisfactoria. El castigo impide el aprendizaje y retarda el proceso de maduración.
Todo castigo es dañino. Incluso el aparentemente inocuo "tiempo fuera" produce serios efectos en el sentido de identidad, las emociones, los sentimientos de seguridad y de aceptación del niño pequeño. Esto le sucede a millones de niños, día tras día y le ha sucedido a la mayoría de los norteamericanos que están descontentos y tensos, llevando vidas de una no tan callada desesperación, mientras destruyen la dignidad y el espíritu de sus hijos e hijas y de los estudiantes. No es necesario pasar esta fealdad y sufrimiento- tanto de adultos como de niños- a la siguiente generación.

2 comentarios:

Lau dijo...

Excelente, Gaby.
Me llevo el fragmento para mi blog y pongo el libro en la lista de pendentes... cada vez más larga... xD
Cariños para todas

Gaby Baeza dijo...

Me queda muy acorde con las situaciones que estamos viviendo, no sabes como me dio gusto leer estos fragmentos. El libro te lo lees en un ratito ;)

Besos.

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