Somos mamás :)

domingo, 26 de abril de 2009


Condiciones para pasar tu premio:

(Importante: esto tambien debes copiar y pegar en tu blog)
1- Mencionar quien te dió el premio
2- Mencionar algo que nunca publicarias en tu blog
3- Mencionar algo que siempre aparece en tu blog
4- Pasarselo a 5 Blogs mas, incluyendo sus nombres y links respectivos

1.- Desde que eras en embrion recibio el premio de CRECIENDO CON AMOR (gracias, amigu!!)
2.- Jamas publicaria consejos para manipular a los niños.
3.- La fuente original, jeje.... sto es un copy-paste, recopilaciones, recuerdan?
4.- Para no repetir, se lo otorgo a:

Cafe con mis amigas

Andar el camino de la maternidad

Lagrimas de cocodrilo

Recetas de marruecos

Viviendo para amar


Besos!









upss link mal hecho (fe de erratas)

En la entrada anterior, cite a mi amiga Valeria pero puse una direccion incorrecta:

http://criandoconamor-crianzaconapego(.)blogspot(.)com

la direccion correcta es:

http://creciendoconamor-crianzaconapego.blogspot.com

ya lo modifique en la entrada original

upsi perdonnn pero como la cito tanto espero que no hallan batallado ir a su blog :)

Un trabajo hormiguita

lunes, 6 de abril de 2009

Me llego esto por correo y pense subirlo para que no se me pierda. (Estoy segura que lo habia leido antes, pero no se donde. Si alguien sabe donde esta el original, les agradeceria me lo hicieran saber para enlazar y citar) .Como dice Valeria, el trabajo que hacemos como mamás, es trabajo hormiga, día a día, poco a poquito, y a veces perdemos la perspectiva.

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Madres invisibles.
Hay días en que se siente el peso cuando eres madre de familia; hay días en que todo te fastidia, como cuando estás en el teléfono y uno de los chicos entra a decirte que si lo puedes llevar a tal lado, ó que si le das esto ó aquello, como si no fuera obvio que en ese momento estás ocupada; por dentro piensas qué no ves que estoy en una llamada?, obviamente no, ni lo toman en cuenta; igual si estás cocinando, ó limpiando el piso, ó poniendo la ropa en la lavadora; parece que fueras una persona invisible; la mamá invisible.
Algunos días se siente como si fueras solo un par de manos….me arreglas esto?, me abres esto?, me atas acá?, me abotonas…? otros días me he sentido un reloj que solo da la hora….en qué canal está el Disney channel?...
Otras veces he estado segura de que estas manos que alguna vez sostuvieron libros, hicieron excelentes trabajos en la universidad, y recibieron el título universitario se han perdido entre huevos fritos, arroz y guisados, lavadoras y el volante del auto.
Una noche asistí a una reunión de amigas para dar la bienvenida a una de ellas que volvía de un viaje increíble; estaba ahí sentada y en un momento empecé a comparar mi vida con la suya y no pude dejar de compadecerme; de pronto ella se me acercó con un paquete envuelto para regalo y me dijo: te traje este libro de las mas hermosas catedrales en Europa; de repente no entendí porqué me lo había traído; llegué a mi casa, lo abrí y la dedicatoria era: 'Con gran admiración, por la grandeza de lo que estás construyendo cuando nadie lo ve.'
En los días posteriores me devoré el libro, y descubrí en él verdades que cambiaron mi vida. Nadie puede decir con certeza quienes construyeron estas magníficas catedrales, no se tiene registro de sus nombres. Estos constructores trabajaron toda su vida en una obra que nunca verían terminada; hicieron grandes esfuerzos y nunca esperaron crédito, Su pasión por el trabajo era alimentada por su fe y por la convicción de que nada escapa a la mirada de Dios.
Cuando terminé el libro, todo tuvo sentido; fue como si escuchara la voz de Dios murmurando en mi oído: 'ya ves, hijita, ningún esfuerzo ó sacrificio que haces pasa desapercibido a mis ojos, aún cuando estés realizando tus labores en soledad; ningún botón que pegues, ningún huevito revuelto que hagas es un acto demasiado pequeño para que yo no lo vea y eso me haga sonreír. Estás construyendo una gran catedral, solo que ahora no puedes ver en lo que tus esfuerzos se convertirán.'
Me ha ayudado mucho el verme a mi misma como una constructora. El autor de este libro dice que en la actualidad no se construyen este tipo de edificios porque ya no hay personas con ese espíritu de sacrificio que estén dispuestas a dar su vida en una labor que a la mejor nunca vean concluida. Cuando pienso en eso, solo deseo que cuando mi hijo invite a sus amigos a la casa, no les diga: 'te invito porque mi mamá se levanta a las seis de la mañana a hacer unos jugos deliciosos, además plancha personalmente los manteles en los que nos sirve la comida y limpia la sala y comedor', porque eso sería estarme construyendo un monumento a mí misma; no, lo que deseo desde el fondo de mi corazón es que mi hijo les diga: 'te invito a mi casa porque ahí la vas a pasar muy bien'.
Mi meta es hacer de mi casa un verdadero hogar, un lugar a donde mis hijos quieran llegar porque puedan estar felices y relajados y que por esa razón, quieran traer a sus amigos.Como madres de familia, estamos construyendo grandes catedrales; mujeres y hombres de bien; mientras laboramos no podemos estar absolutamente seguras si lo estamos haciendo bien, pero un día, es muy posible que el mundo se maraville por todo el trabajo silencioso de las 'madres invisibles'.
Dios las bendiga.

La revolucion en casa. Laura Gutman.

lunes, 16 de marzo de 2009

Traido del foro de Criar y Amar, por Valeria. Copio aqui la entrevista, pero vale mucho la pena ver el enlace pues trae un video.
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"Prefiero ser niñóloga: traigo la voz de los niños", dice Laura Gutman y allana el terreno para avanzar sobre las responsabilidades de madres y padres sin precaución de ofender. En su último libro, La revolución de las madres, Gutman apunta que casi todos los niños sufren el abandono de sus padres aunque permanezcan físicamente a su lado; que dejar llorar al bebé toda la noche hasta que se calme solito es la muerte espiritual de ese niño; que dejar de darle de mamar al bebé en el quinto mes porque el médico así lo indica, es un desatino y que la leche vacuna es mala para la salud.
Desafiar convenciones, escuchar la voz que desde el interior señala lo que es mejor para los chicos, es un rasgo de madurez necesaria, dirá Gutman, para que los padres puedan dar, nutrir y criar a sus hijos saludablemente. Y si la mirada de esta psicoterapeuta familiar resulta demasiado incómoda para algunos lectores, ella no retrocede: "No es duro lo que yo digo, dura es la vida de la gente, dura es la vida de los niños."
¿Qué es la crianza natural?
En España sobre todo está muy de moda el término crianza natural. Sería tener partos respetados, amamantar prolongadamente, comer saludablemente, permanecer con los niños mucho tiempo. Por supuesto que todas esas situaciones me parecen muy simpáticas. El problema no es tanto decirle a la mamá de qué manera tiene que criar y educar a los niños, sino tratar de entendernos los adultos, saber primero con qué recursos contamos, entender lo que necesita el niño y después tratar de ver juntos, dentro de nuestra realidad emocional, qué es lo que estamos en condiciones de ofrecer y si no qué tipo de ayuda necesitamos. Aparece otro tema muy de moda también, que es la culpa. Si para ser una madre perfecta tengo que hacer cosas que no puedo hacer, entonces tengo culpa porque no puedo y eso es una trampa.
Ud. sostiene que el problema no es que las madres trabajen, sino que cuando regresan a casa no están disponibles para los chicos...
Nosotros podemos trabajar 8 ó 10 horas, nos quedan 14 horas disponibles para estar con el niño: ahí el gran problema es la discapacidad emocional. El trabajo no es un impedimento para el vínculo amoroso, sí lo son nuestras historias pasadas complicadas, dolorosas.
Muchas madres habrán dejado de dar de mamar a sus hijos por recomendación médica, o siguieron el consejo de dejarlos llorar en su cuna creyendo que era lo mejor. ¿Qué les puede decir a quienes leen su libro y descubren que se equivocaron?
Yo trabajo para sacar a las mujeres de la infantilización de creer que el otro sabe algo que ella sabe perfectamente si se pone las manos en el corazón. Así que lo mejor es seguir nuestra intuición y seguramente nos vamos a equivocar mucho menos. Por eso no doy consejos, hay millones de maneras de criar a los niños. Lo que hicimos ya está hecho. Pero nunca es tarde. Si tenemos un niño de 5 o de 16 años, siempre es un buen momento para tener una conversación honesta.
Escuchar más lo que uno siente y menos la recomendación médica lleva a cuestionar generalizadamente a estas voces de autoridad que dicen, por ejemplo, que la leche de vaca es saludable...
Es un paradigma muy importante. Creo que la madurez emocional de un adulto es tener criterio y sentido común. Si vivimos infantilizados vamos a creer lo que nos diga cualquiera. En el fondo, en temas de nutrición o de crianza, lo que nos diga el médico o lo que nos diga el almacenero es igual, porque sobre crianza puedo asegurar que no han visto ninguna materia. Entonces se trata de ver dónde delegamos autoridad. Las mujeres, lamentablemente, nos sentimos muy frágiles y muy infantilizadas, entonces creemos lo que nos dice cualquiera.
¿Por qué cree que seguimos pensando que la leche de vaca es muy saludable?
No hay ninguna especie de mamífero que tome leche de otra especie después del período de lactancia. Durante siglos la especie humana fue amamantada por su madre hasta que estuvo en condiciones de ingerir alimento sólido y solamente en los últimos 50 años, en la sociedad occidental, los bebés empezaron a tomar leche de vaca maternizada: es obvio que esto ha sido el marketing. Y hoy estos son los paradigmas, todos creemos que la leche de vaca es buenísima. La realidad es que la leche de vaca es tóxica. Basta simplemente con observar a nuestros hijos que están todo el tiempo con mocos, otitis, angina, bronquiolitis y espasmos: una sola semana que cualquiera de nosotros esté dispuesto a sacarle completamente los lácteos, el harina blanca y el azúcar blanco y vamos a ver que al niño le desaparecen los mocos. Pero los canales infantiles están llenos de publicidad de lácteos, así que eso está metido con todo el poder del dinero de las multinacionales. Nadie tiene por qué creerme, pero pueden hacer la prueba.
Ud describe la relación entre la madre y el bebe durante el pauperio como una díada ¿qué lugar hay para el padre en este período?
Todos los lugares, eso va a depender de los acuerdos tácitos de cada pareja. Hay hombres que están muy incluidos dentro de los vericuetos emocionales de una mujer. Creo que en las parejas el mejor rol posible para un varón sería el de apoyar, sostener, amparar y proteger a la díada madre – bebé. Solamente un hombre infantil siente que se queda afuera, cuando cree que él solamente está para recibir atención de su mujer. Justamente, en este libro hablo de la dificultad que tenemos los adultos para dar.
¿Cuál es la consecuencia del no dar?
Que quienes se quedan sin recibir son los bebés y niños pequeños, que son los únicos que merecen recibir. Un niño no satisfecho en sus necesidades básicas, es un niño que luego va a necesitar más y va a ir pidiendo desplazadamente. Va a agredir, va a gritar o va a estar desesperado o se va a intoxicar y devenir adicto porque va a querer introducir sustancias desesperadamente, puede ser azúcar, jueguitos, televisión, computadora, después será alcohol y cocaína, no importa la sustancia. El grado de desesperación por recibir amor materno es algo que va a ir creciendo con el tiempo. Luego se va a convertir en un adulto siempre necesitado de recibir, es decir, egoísta y muy imposibilitado de dar.
¿Cree que este mismo abordaje puede hacerse en el caso de familias atravesadas por la pobreza?
La pobreza económica es un problema, siempre es mejor no ser pobre, pero la pobreza espiritual es mucho peor. Deseos de amar y ser amados tenemos todos. Al niño no le importa si nació en un palacio o en una villa miseria, mientras esté en el pecho materno, está en un paraíso. El problema no es que una madre no tenga recursos económicos, el problema es cómo la podemos ayudar para que tenga recursos emocionales para permanecer con ese niño.
¿Por qué el amor es la respuesta a problemas como la anorexia, la bulimia o la violencia?
El amor primario. Es la experiencia de haber atendido a miles de madres y padres desesperados porque pareciera que criar a un niño es demasiado difícil. En este sentido soy realista, tengo esperanza, pero creo que la cosa viene difícil porque estamos cada vez más solos, porque no hay ni familia, ni comunidad, ni tribu que ampare a las mujeres, porque la maternidad ha caído en desuso como valor y ¿qué otra cosa más importante tenemos que no sea crear a los niños con amor para que crezcan y sean personas seguras, felices y generosas, que tengan algo para aportar al mundo? Todo lo demás: las adicciones, los problemas de violencia, las guerras en el mundo son análogas, aunque en gran escala, a las guerras que vivimos en las familias y a la necesidad de obtener más que el otro. Estoy segura de que la verdadera revolución la podemos hacer adentro de casa.

C.H.I.L.D. disorder

viernes, 13 de marzo de 2009

Publicado en el foro de Criandocreando




El desorden de la NIÑEZ
por Jan Hunt y Naomi Aldort
Después de la observación cercana de sus propios niños, con una edad combinada de 61 años, las observaciones de muchos otros niños en los E.E.U.U., Canadá, México, Israel, Grecia, Italia, suiza, Francia, Holanda, Bélgica, Inglaterra, Escocia, y las Bahamas, y numerosos informes registrados a través de la historia, los autores han determinado que un desorden del comportamiento ampliamente distribuido ha sido pasado por alto de alguna manera por los siquiatras. Han etiquetado este desorden como "LA NIÑEZ".
Tal y como " ADD" , " ADHD" , y "Síndrome de Asperger" , LA NIÑEZ (*) No está basada en ninguna evidencia médica ni prueba cualesquiera, sin embargo puede ser un diagnostico útil para los profesionales de salud mental, los administradores de escuelas, y los padres.
Síntomas
Etapa 1:
llora cuando se le deja solo en la noche
llora cuando lo ponen en el asiento de coche
llora al ponerle pañal o cambiarle de ropa
llora cuando le hieren
Siestas muy largas, o no hace suficientes siestas
aprender a ir al baño es un proceso dificil
poca coordinación de mano-ojo
necio cuando está dentando
se enoja durante épocas de tensión familiar
babea
Etapa 2:
Hace rabietas cuando está frustrado
habla palabras incoherentes
se sube a áreas peligrosas
toma caminos caminos sin ver
necio cuando tiene hambre
insiste en el vaso preferido durante las comidas
rechaza todos los vegetales
necio después de que papá regresa de viaje
necio después de un cambio (movimiento)
necio después del nacimiento de un hermano
Torpeza, frecuentes caídas y derrames
Continúa con el comportamiento indeseado incluso cuando se le dice que no
El castigo no funciona
Etapa 3:
movimientos inesperados y repentinos
miedos irracionales que no responden a la lógica
ruidos divertidos, chillidos repentinos, risa inadecuada
habla con las muñecas y los animales de peluche
puede tener amigos imaginarios
inquieto cuando está aburrido
incapaz de quedarse quieto
carreras y subidas (anda de alla para aca)
insiste en usar la ropa preferida
no viene pronto cuando es llamado
cuenta bromas tontas
avergüenza a sus padres en público
interrumpe cuando los padres están en el teléfono
es gruñón cuando está cansado
se enoja cuando pierde en un juego
se demora cuando se le apresura
pelea con sus hermanos
insiste en hacer las cosas a su manera
el castigo no funciona
Etapa 4:
prefiere el jugar a hacer la tareas
tartamudea cuando está nervioso
no escucha razónes
selectivamente olvidadizo
habla en exceso o no habla lo suficiente
ignora las preguntas directas
de repente se comporta enérgico
comportamiento egocéntrico, egocéntrico
te ignora cuando los padres le dan sermones
es hosco cuando no se confia en el
olvida decir "por favor" y " gracias" a pesar de recordárselo cada vez
es enojón cuando está enfermo
se resiste a la enseñanza estructurada; prefiere su propia manera de aprender
el castigo no funciona
Etiología
Las causas de este desorden no están todavía claras, pero los autores sospechan que la causa primaria es el nacimiento prematuro, es decir nacimiento antes de la edad 20 (años). Esto es probablemente inevitable, pues una gestación de 20 años sería agotadora para la hembra humana.
Prevención
Este desorden no es prevenible; parece ser universal entre poblaciones de la baja edad. Sin embargo, hay varios acercamientos que pueden reducir al mínimo dificultades del comportamiento:
el colecho
el ser cargado en los primeros años
amamantarle y destetarle cuando el niño lo quiera
contacto visual
contacto fisico suave, abrazos y besos
escucharle con respeto
atención exclusiva
validación de sus sentimientos
empatía
confianza
evitar el castigo
aprendizaje natural
Pronóstico
El pronóstico es excelente, pues este desorden se desaparece en un cierto plazo, siempre y cuando las medidas preventivas enumeradas arriba se lleven a cabo. Los medicamentos no se recomiendan.
"Mientras que la gente inteligente pueda a menudo simplificar lo complejo, un tonto es más probable que complique lo simple." - Dr. Gerald Grumet (*) conveniente, Hyped, desorden imaginario de la edad baja

Feliz dia de la Mujer!!!

domingo, 8 de marzo de 2009

imagen tomada de el blog alternativo
Estaba buscando una imagen para acompañar a la felicitacion del dia de la mujer, y me encuentro esta que resume totalmente lo que pienso: todos los dias deberian ser dia de la mujer.... como dijo Barack Obama, nosotros hacemos todo lo que ellos hacen ( y mas, en ocasiones tantisimo mas) pero en tacones (y luciendo fabulosas, agregaria yo ;) )
FELICIDADES A TODAS NOSOTRAS, pero muy especialmente a las mujeres maravillosas que hay en mi vida.

Los limites.... (L. Gutman)

jueves, 22 de enero de 2009



Otro articulo de L.Gutman =)



¿Los niños necesitan límites o presencia materna?


Solemos determinar que un niño “no tiene límites” cuando “pide” desmedidamente o cuando su movimiento constante nos distrae o nos reclama atención. Sin embargo, antes de juzgarlos y rotularlos en su comportamiento, tratemos de ponernos en su lugar, de imaginarnos en su cuerpo y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente necesita. El niño utiliza el mismo sistema confuso de pedir “lo que puede ser escuchado” y no lo que realmente desea. Ya ha constatado que lo que molesta, siempre es prioritario en la atención de los demás.

Cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica de un niño, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo denomino: “pedido desplazado”.

Por ejemplo: las mujeres necesitamos que nuestro esposo nos abrace y nos diga cuánto nos ama. Sin embargo en lugar de explicitar nuestra necesidad afectiva, le rogamos que se ocupe de cambiar al bebé. Cuando un deseo es expresado a través de otro deseo, aparece el malentendido. Inconscientemente solicitamos algo diferente de lo que necesitábamos, por lo tanto no obtenemos lo deseado, y así nos sentimos incomprendidas, desvalorizadas y enfadadas. En el plano emocional, cuando no sabemos lo que nos pasa o no lo podemos explicar, obviamente nada ni nadie logran satisfacernos.

En relación a los niños, esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia; todo parece ser “un gran malentendido” donde todos terminamos molestos. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier niño y a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”

El tema de los límites -como se lo entiende vulgarmente- es un problema falso, ya que no se vincula con la autoridad o la firmeza con que decimos no. Al contrario, se resolvería fácilmente si fuésemos capaces de acordar entre el deseo de uno y el deseo del otro con sentido lógico para ambos. Y para ello se necesita capacidad de escucha, una cierta dosis de generosidad, reconocimiento de las propias necesidades, y luego la comunicación verbal que legitime y establezca lo que estamos en condiciones de respetar sobre el acuerdo pactado.

Nos preguntamos cómo hacer para que nuestros niños se comporten bien, sean amables y educados y puedan vivir según las reglas de nuestra sociedad. Sin embargo, estos “resultados” no dependen tanto de nuestros consejos, -y mucho menos de nuestro autoritarismo- sino de lo que podemos comunicar genuinamente. Para ello se requiere un trabajo de introspección permanente. No puedo contar qué me sucede si no sé qué me pasa de verdad. Luego, es necesario saber lo que le pasa al niño. Y sólo después será posible llegar a acuerdos basados en el conocimiento y la aceptación de lo que nos pasa a ambos. Si queremos niños dóciles y comprensivos, tendremos que entrenarnos en la dulzura hacia ellos y hacia nosotros mismos.

Por otra parte, ir en busca del pedido original del niño, requiere un conocimiento genuino sobre las necesidades básicas de los más pequeños. Los adultos consideramos con frecuencia que “ya son demasiado grandes para...” Invariablemente deberían lograr algo que aún les resulta inalcanzable como habilidad: jugar solos, no chuparse el dedo, permanecer en las fiestas de cumpleaños sin nuestra presencia, dejar el biberón, no interrumpir cuando los grandes conversan, quedarse quietos, estudiar solos, no mirar la tele, no molestar, etc.

Pero lo verdaderamente complejo, es que la presencia comprometida de los padres es escasa. Cuando los niños “no tienen límites, piden desmedidamente o no se conforman con nada”, están reclamando desplazadamente presencia física y también compromiso emocional. De hecho, cuanto más insatisfechos estén los niños, más reclaman, menos los toleramos y más los adultos los echamos de casa porque nos desgastan. Los enviamos a pasar largas jornadas en las escuelas, fines de semana en casa de los abuelos, múltiples actividades extra escolares…ahondando la desconexión y el abismo que nos separa.

Un niño que nos exaspera es simplemente un niño necesitado.

Por eso el tema de los límites es un problema falso. Cuando hablamos de límites, hay que considerar nuestras capacidades de comunicación y de franqueza con la que nos dirigimos a nuestros hijos.

Esto no significa que debamos soportar la tiranía de caprichos absurdos. Al contrario, el niño no es libre de hacer cualquier cosa, pero nosotros tampoco. Se trata de preguntar al niño qué necesita, en qué lo podemos ayudar, y se trata de relatar también qué nos sucede a nosotros los adultos y qué estamos en condiciones de ofrecer. Luego, haremos algunos acuerdos posibles. Así de fácil.


Fuente: Laura Gutman

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