No me voy a repetir con otra entrada identica como en mi otro blog; pero les recomiendo mucho mucho MUCHO esta pelicula.
Hice allá una entrada dedicada a la pelicula y lo que me movió.
La decision mas dificil (My sister's keeper)
martes, 4 de agosto de 2009
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Etiquetas: mas de 1, maternidad, personal, reflexiones
La crianza feliz: extracto (Rosa Jové)
martes, 23 de junio de 2009
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Etiquetas: crianza, crianza respetuosa, rosa jove
La regla de oro de la crianza
martes, 16 de junio de 2009
La Regla de Oro de la Crianza
Por Jan Hunt
Traducido por Marcela Araiza
Fuente: Natural Child
La Regla de Oro ha probado su excelencia como guía moral desde la antigüedad. Los pensadores griegos y judíos, Confucio, Jesús y otros maestros de ética, enseñaron esta regla, la cual es llamada "de Oro" para indicar su relevancia como regla fundamental de vida. ¿Qué mejor enseñanza podemos utilizar en nuestro día a día en la crianza? Una variación de la Regla de Oro para los padres sería "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar". Puede ser esclarecedor aplicar esta "Regla de Oro de la Crianza" a los métodos comunes de disciplina, considerando que los esposos están en "el mismo lugar" que los niños a los que se les aplica la disciplina.
1. Castigos Físicos
La esposa derrama el café accidentalmente en el saco nuevo de su esposo. Él le pega. ¿La esposa será más cuidadosa con las pertenencias del esposo en el futuro? ¿O hará que lo arresten por violencia intrafamiliar?
2. Tiempo fuera
El esposo comienza a discutir con un amigo que está de visita. La esposa le dice "¡No es amable que discutas con tu amigo! ¡No lo permitiré! ¡Vete a sentar en tu cama una media hora!" ¿El esposo se volverá menos discutidor? ¿Lo embarazoso de la situación hará que se corrija? ¿Se sentirá con ganas de pedirle disculpas a su amigo?
3. Consecuencias
La esposa está manejando, olvidó llenar el tanque y se queda sin gasolina. Ella llama a su esposo y le pide que le traiga gasolina. Él se rehúsa, explicando que tiene que aprender de las "consecuencias naturales" para que sea más responsable. ¿La esposa se acordará de llenar el tanque cuando esté casi vacío la próxima vez? ¿O estará demasiado preocupada imaginando el divorcio como para pensar en cosas menos importantes como el mantenimiento del carro?
4. Conteo
La esposa le recuerda al esposo, quien está leyendo el periódico después de cenar, que es su turno de lavar los trastes. El murmura "Mm hmm" y sigue leyendo. La esposa dice firmemente "¡Tienes que lavar los trastes ahora! 10-9-8-7..." ¿El esposo sentirá ganas de cooperar con su esposa? ¿O pensará que se ha casado con una lunática? ¿Y se sentirá poco amado?
Todos estos métodos disciplinarios parecen ridículos cuando los vemos de esta manera. Pero la razón es que nuestra sociedad decidió en algún momento que los niños y los adultos responden a diferentes principios de conducta. Este ha sido un error muy dañino. La verdad es que los niños, como los adultos, sienten más ganas de cooperar cuando se les trata con amabilidad, respeto, entendimiento y dignidad.
El único método que tiene sentido en las relaciones humanas, ya sea con un niño o con un adulto – es el amor incondicional.
En nuestra sociedad, nos hemos hecho la pregunta equivocada. Hemos preguntado "¿Cuales reglas funcionan con los niños y cuales con los adultos?" La realidad es felizmente más sencilla: Todos los humanos se portan como se les trata. La edad no hace la diferencia. Los padres que quieren ayudar a sus niños a crecer como adultos amorosos y responsables, no pueden hacer otra cosa mejor que recordar la Regla de Oro: "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar." Es simple, sencillo y efectivo. Y no necesitamos estar buscando a qué edades aplica esta regla. Es lo mismo para todos.
Lo vi en el foro de Criando Creando
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Etiquetas: crianza, reflexiones
Boletin de Laura Gutman: Nunca es tarde
viernes, 15 de mayo de 2009
Un día cualquiera aparece un maestro, un libro, un amigo o un pensamiento que cambia el curso de nuestras arraigadas creencias. Dentro de ese viraje personal, lo que hemos hecho con nuestros hijos ya no nos gusta. Hoy no haríamos lo mismo. Nosotros hemos cambiado. Pero lo que no podemos cambiar es el pasado.
Pues bien, llegó el momento de reconocer que ya no nos cabe en nuestro ser interior una modalidad antigua, basada en el prejuicio o el miedo. Tal vez hemos sido demasiado exigentes con nuestros niños, creyendo que hacíamos lo correcto pero alejados de nuestros sentimientos amorosos. Quizás los hemos maltratado sutilmente. Les hemos mentido y hoy son poco confiados. Hemos menospreciado sus sentimientos. Hemos exigido obediencia y nos han respondido con rebeldía. Hemos hecho oídos sordos a sus reclamos y ahora ellos no nos escuchan a nosotros.
Han pasado los años y querríamos rebobinar la vida como una película para hacer las cosas de otro modo. Pues bien, hay algo que sí es posible hacer hoy: darnos cuenta. Luego, hablar sobre ello con nuestros hijos. Incluso si tienen dos años. O cinco. O catorce. O veintiséis. O cuarenta. O sesenta años. Poco importa. Nunca es tarde. Siempre es el momento adecuado cuando humildemente generamos un acercamiento afectivo para hablar de algún descubrimiento personal, de un anhelo, de un deseo o de nuevas intenciones. Para un niño pequeño es alentador escuchar a su madre o a su padre pedirle disculpas, comprometiéndose a ofrecer mayor cuidado y atención. Para un adolescente, es una extraordinaria oportunidad, hablar con alguno de sus padres en una intimidad respetuosa nunca antes establecida entre ellos. Para un hijo o hija adultos, es una puerta abierta para formularse preguntas personales. Para un hijo maduro, es tiempo de confort y de profunda comprensión de los ciclos vitales.
Cualquier instante puede ser la ocasión perfecta para compartir el cambio que uno ha decidido asumir. No hay lección más virtuosa que compartir con los hijos el “darse cuenta” y la intención, la firme intención de devenir cada día mejores personas. Definitivamente, para un hijo es extraordinario encontrarse con la sencilla y blanda humanidad de los padres que buscan su destino, cada día.
Laura Gutman
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Etiquetas: Laura Gutman, maternidad, ser madre
Mimar sus alas :D
martes, 5 de mayo de 2009
Del blog alternativo:
"Todos los niños del mundo del mundo nacen con alas. Todos los niños son speciales. No importa si son índigo, cristal, arco iris o cualquier etiqueta de la New Age, todos son seres de luz.
Y las madres, a través del embarazo, parto, lactancia y crianza con apego, somos principalmente las encargadas de cuidar esas alas y no permitir que se marchiten.
La estrategia más eficaz del Sistema para someter a la población a un tipo de vida determinado ha sido cortar las alas de las propias madres para que ellas a su vez se las corten a sus hijos. Y así, inconscientemente, se reproduce todo el engranaje.
Cuando negamos sistemáticamente las necesidades y deseos infantiles para que encajen con el orden establecido les estamos cortando las alas. Las tijeras primero aparecen en la propia familia y luego externamente.
Pero los bebés y los niños están mucho más conectados que la mayoría de los adultos con su propio saber interno, con su Alma, y merecen todo nuestro respeto. Nos han hecho creer que vienen sin manual de instrucciones pero sí lo traen, en su propio idioma que podemos escuchar y atender individualmente.
No necesitamos barricadas para sanar y transformar el mundo. La revolución de las madres se gesta dentro de cada hogar y con “tiritas” como munición. Tiritas para volver a unir los pedazos de nuestras alas y, con ellas puestas, enseñar a la nueva generación a volar: a que tengan una absoluta confianza en si mismos y en sus posibilidades ilimitadas, a que sepan que no existen obligaciones sociales por encima de sus sueños, a que nunca se desconecten de su propia Luz que es la luz del Universo y a que experimenten desde bebés lo que es el amor incondicional.
Acompañar a nuestros hijos por la vida a través de la maternidad puede ser una experiencia única de transformación personal y alquimia social. Y sólo hace falta que mimemos sus alas…"
Sigan el link, porque tiene enlaces a varios articulos igual de claros y contundentes
Publicado por Unknown en 22:49 0 comentarios
Etiquetas: apego, crianza, maternidad
Somos mamás :)
domingo, 26 de abril de 2009

Condiciones para pasar tu premio:
(Importante: esto tambien debes copiar y pegar en tu blog)
1- Mencionar quien te dió el premio
2- Mencionar algo que nunca publicarias en tu blog
3- Mencionar algo que siempre aparece en tu blog
4- Pasarselo a 5 Blogs mas, incluyendo sus nombres y links respectivos
1.- Desde que eras en embrion recibio el premio de CRECIENDO CON AMOR (gracias, amigu!!)
2.- Jamas publicaria consejos para manipular a los niños.
3.- La fuente original, jeje.... sto es un copy-paste, recopilaciones, recuerdan?
4.- Para no repetir, se lo otorgo a:
Cafe con mis amigas
Andar el camino de la maternidad
Lagrimas de cocodrilo
Recetas de marruecos
Viviendo para amar
Besos!
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Etiquetas: random
upss link mal hecho (fe de erratas)
En la entrada anterior, cite a mi amiga Valeria pero puse una direccion incorrecta:
http://criandoconamor-crianzaconapego(.)blogspot(.)com
la direccion correcta es:
http://creciendoconamor-crianzaconapego.blogspot.com
ya lo modifique en la entrada original
upsi perdonnn pero como la cito tanto espero que no hallan batallado ir a su blog :)
Publicado por Unknown en 22:40 0 comentarios
Etiquetas: random
Un trabajo hormiguita
lunes, 6 de abril de 2009
Publicado por Unknown en 23:02 2 comentarios
Etiquetas: maternidad, reflexiones, ser madre
La revolucion en casa. Laura Gutman.
lunes, 16 de marzo de 2009
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Etiquetas: apego, crecimiento, Laura Gutman, maternidad, primera infancia
C.H.I.L.D. disorder
viernes, 13 de marzo de 2009
Publicado en el foro de Criandocreando
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Etiquetas: 2 años, apego, colecho, crecimiento, humor, maternidad, no castigos, primera infancia, ser madre
Feliz dia de la Mujer!!!
domingo, 8 de marzo de 2009
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Etiquetas: campañas
Los limites.... (L. Gutman)
jueves, 22 de enero de 2009
Solemos determinar que un niño “no tiene límites” cuando “pide” desmedidamente o cuando su movimiento constante nos distrae o nos reclama atención. Sin embargo, antes de juzgarlos y rotularlos en su comportamiento, tratemos de ponernos en su lugar, de imaginarnos en su cuerpo y en su confusión, en la imposibilidad de comunicar lo que genuinamente necesita. El niño utiliza el mismo sistema confuso de pedir “lo que puede ser escuchado” y no lo que realmente desea. Ya ha constatado que lo que molesta, siempre es prioritario en la atención de los demás.
Cuando los adultos no logramos reconocer con sencillez y sentido lógico una necesidad personal, tampoco podemos comprender la necesidad específica de un niño, y menos aún si está formulada en el plano equivocado. Sin darnos cuenta, pedimos lo que creemos que será escuchado y no lo que realmente necesitamos. A este fenómeno tan frecuente y utilizado por todos nosotros, lo denomino: “pedido desplazado”.
Por ejemplo: las mujeres necesitamos que nuestro esposo nos abrace y nos diga cuánto nos ama. Sin embargo en lugar de explicitar nuestra necesidad afectiva, le rogamos que se ocupe de cambiar al bebé. Cuando un deseo es expresado a través de otro deseo, aparece el malentendido. Inconscientemente solicitamos algo diferente de lo que necesitábamos, por lo tanto no obtenemos lo deseado, y así nos sentimos incomprendidas, desvalorizadas y enfadadas. En el plano emocional, cuando no sabemos lo que nos pasa o no lo podemos explicar, obviamente nada ni nadie logran satisfacernos.
En relación a los niños, esta situación es tan corriente que la vida cotidiana se convierte en “un campo de batalla”. Levantarse para ir a la escuela, comer, bañarse, ir de compras, hacer la tarea, llegar o irse de algún lugar, ir a un restaurante en familia; todo parece ser “un gran malentendido” donde todos terminamos molestos. Y hemos encontrado un rótulo muy de moda aplicable a casi cualquier niño y a casi cualquier situación: “a este niño le faltan límites”
El tema de los límites -como se lo entiende vulgarmente- es un problema falso, ya que no se vincula con la autoridad o la firmeza con que decimos no. Al contrario, se resolvería fácilmente si fuésemos capaces de acordar entre el deseo de uno y el deseo del otro con sentido lógico para ambos. Y para ello se necesita capacidad de escucha, una cierta dosis de generosidad, reconocimiento de las propias necesidades, y luego la comunicación verbal que legitime y establezca lo que estamos en condiciones de respetar sobre el acuerdo pactado.
Nos preguntamos cómo hacer para que nuestros niños se comporten bien, sean amables y educados y puedan vivir según las reglas de nuestra sociedad. Sin embargo, estos “resultados” no dependen tanto de nuestros consejos, -y mucho menos de nuestro autoritarismo- sino de lo que podemos comunicar genuinamente. Para ello se requiere un trabajo de introspección permanente. No puedo contar qué me sucede si no sé qué me pasa de verdad. Luego, es necesario saber lo que le pasa al niño. Y sólo después será posible llegar a acuerdos basados en el conocimiento y la aceptación de lo que nos pasa a ambos. Si queremos niños dóciles y comprensivos, tendremos que entrenarnos en la dulzura hacia ellos y hacia nosotros mismos.
Por otra parte, ir en busca del pedido original del niño, requiere un conocimiento genuino sobre las necesidades básicas de los más pequeños. Los adultos consideramos con frecuencia que “ya son demasiado grandes para...” Invariablemente deberían lograr algo que aún les resulta inalcanzable como habilidad: jugar solos, no chuparse el dedo, permanecer en las fiestas de cumpleaños sin nuestra presencia, dejar el biberón, no interrumpir cuando los grandes conversan, quedarse quietos, estudiar solos, no mirar la tele, no molestar, etc.
Pero lo verdaderamente complejo, es que la presencia comprometida de los padres es escasa. Cuando los niños “no tienen límites, piden desmedidamente o no se conforman con nada”, están reclamando desplazadamente presencia física y también compromiso emocional. De hecho, cuanto más insatisfechos estén los niños, más reclaman, menos los toleramos y más los adultos los echamos de casa porque nos desgastan. Los enviamos a pasar largas jornadas en las escuelas, fines de semana en casa de los abuelos, múltiples actividades extra escolares…ahondando la desconexión y el abismo que nos separa.
Un niño que nos exaspera es simplemente un niño necesitado.
Por eso el tema de los límites es un problema falso. Cuando hablamos de límites, hay que considerar nuestras capacidades de comunicación y de franqueza con la que nos dirigimos a nuestros hijos.
Esto no significa que debamos soportar la tiranía de caprichos absurdos. Al contrario, el niño no es libre de hacer cualquier cosa, pero nosotros tampoco. Se trata de preguntar al niño qué necesita, en qué lo podemos ayudar, y se trata de relatar también qué nos sucede a nosotros los adultos y qué estamos en condiciones de ofrecer. Luego, haremos algunos acuerdos posibles. Así de fácil.
Fuente: Laura Gutman
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Etiquetas: crianza, Laura Gutman, maternidad, ser madre
Siempre hay algo detras de un berrinche....
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Etiquetas: berrinches, crianza, Laura Gutman, maternidad
Maternar y Trabajar (Laura Gutman)
miércoles, 7 de enero de 2009
El problema no es el trabajo. El problema es la vuelta a casa. Pensemos cuántos minutos por día le dedicamos -de verdad- a la satisfacción pura de nuestros hijos traducida en piel, olor, leche, fluidos, abrazos y palabras llenas de sentido.
Cuando regresamos a casa, el niño que ya nos ha esperado con infinita paciencia siente que, ahora sí, ha llegado la hora de estar con mamá. A partir de ese momento merece ser resarcido, colmado de caricias, tiempo, abrazos y sonrisas y también merece recibir respuestas a sus reclamos legítimos ya que ha esperado estoicamente el regreso de su madre. Si somos capaces de delegar todo lo demás una vez que hemos regresado a casa, si comprendemos que no hay nada urgente más que nutrir a nuestro bebe de caricias y leche, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre la madre y el niño.
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Etiquetas: crecimiento, crianza, lactancia, Laura Gutman
Feliz Dia de Reyes!!!!
martes, 6 de enero de 2009
A todos los niños les quiero desear un feliz dia de reyes, y a todos los papas recordarles:
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Etiquetas: campañas, crianza, no castigos, reflexiones
La Navidad Interior, por Laura Gutman
lunes, 22 de diciembre de 2008
La Navidad Interior
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Etiquetas: Laura Gutman, navidad, reflexiones
La leche no se va
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Pero si la cierva fuera goteando leche, ningún lobo que se precie podría perder el rastro. Como el reflejo de eyección está condicionado, la secreción de oxitocina se interrumpe cuando la cierva se asusta. A diferencia de la prolactina, que tarda varias horas en bajar, la oxitocina es rápidamente destruida y sólo permanece un par de minutos en la sangre; si la hipófisis deja de producirla, pronto no queda nada (por eso cuando se usa la prolactina para acelerar el parto se ha de administrar continuamente, en gota a gota; no serviría de nada poner una inyección de prolactina cada tres horas). Para mayor seguridad, la adrenalina, que producen los animales asustados, inhibe directamente los efectos de la oxitocina. Probablemente, el mismo mecanismo puede inhibir el parto cuando la madre está asustada. Una hipopótama adulta, una rinoceronta, una jirafa, no tienen nada que temer de las hienas; pero la cría recién nacida sería una víctima fácil. La presencia de un peligro puede inhibir la producción de oxitocina y retrasar el parto durante unas horas, hasta que el peligro ha pasado. Tal vez por eso algunos partos son tan difíciles en el medio extraño del hospital, rodeada de desconocidos, y la mayor parte de las mujeres se sienten mejor si su marido u otro familiar las acompaña, mientras que otras prefieren dar a luz en su casa, ayudadas por una comadrona a la que conocen bien.
Perdón, ya me iba por las ramas (¿tal vez porque desciendo del mono?). Dejamos a nuestra amiga cierva regresando junto a su cervatillo. Como ya no está asustada, la adrenalina desaparece de su sangre, el reflejo condicionado se vuelve a desencadenar, la leche vuelve a salir y la cría mama tan contenta. Pero, si en vez de una cierva es una mujer, la cosa puede que no sea tan fácil. Además de la madre y su bebé, por allí están la abuela, el marido, la suegra, la cuñada, la vecina, el médico y la enfermera, y algunos de ellos, si no todos a la vez, van a prorrumpir en amenazas: «¿Se te ha cortado la leche por un disgusto? A una prima mía le pasó lo mismo, y el niño casi se le muere de hambre; su marido tuvo que salir corriendo a buscar una farmacia de guardia para comprar leche, porque era sábado por la noche...».
Ya no es el miedo al lobo, sino el miedo a no tener leche lo que aumenta el nivel de adrenalina y disminuye el de oxitocina. El niño intenta mamar pero casi no sale leche; el niño se enfada y protesta, la suegra aprovecha para marcarse un tanto: «¿Ves? Le estás pasando los nervios con la leche. Ya te dije que en tu estado más vale que te dejes de tonterías y le des un biberón». La madre empieza a llorar y se asusta todavía más...
Una de las mejores maneras de fastidiar la lactancia es asustar a la madre, convencerla de que no va a poder, de que dar el pecho es muy difícil... Es una estrategia habitual de los fabricantes de leche artificial.
Pero, ¡ojo!, no estoy diciendo que las mujeres asustadas, nerviosas o estresadas no puedan dar el pecho. ¡Claro que pueden! La lactancia materna no es una delicada flor de invernadero, sino una de las funciones más robustas de nuestro organismo.
Una función vital (no para la madre, pero sí para su cría). Todos nuestros órganos pueden fallar (de algo hay que morir), pero quedarse sin leche es tan raro como tener un paro cardiaco o una insuficiencia renal.
Quienes hablan del estrés de la vida moderna olvidan que somos la primera generación de españoles que se han ido a la cama cada día con la seguridad de que al día siguiente también comerían. Las mujeres han dado el pecho durante milenios, en situaciones mucho peores. Han dado el pecho cuando vivir 35 años se consideraba «llegar a viejo», cuando la sequía anunciaba el hambre, cuando la guerra asolaba sus hogares, cuando trabajaban como esclavas, cuando las epidemias diezmaban pueblos y ciudades. El efecto del estrés sobre la lactancia es temporal: la leche no sale en seguida, el bebé se enfada y llora un poco... sigue mamando, porque tiene hambre, y la leche acaba saliendo, por estresada que esté la madre. Lo que ocurre en la actualidad y no había ocurrido nunca antes es que, cuando el bebé llora y se enfada, la
madre le da un biberón.
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Etiquetas: apego, Carlos Gonzalez, lactancia
A ver, como te portaste este año??
lunes, 15 de diciembre de 2008
Esta es la pagina:
http://www.hassidobueno.org/
A firmarse!!!
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Etiquetas: campañas, disciplina, reflexiones
Auto-disciplina para padres
lunes, 8 de diciembre de 2008
Auto-disciplina para Padres
El padre de Beethoven lo golpeaba para forzarlo a convertirse en pianista de concierto al igual que Mozart. pero Ludwig se resistió con fiereza a esa fuerza superior. Sabiendo que él no podría crear sin libertad, marchó con decisión al ritmo de su propio tambor. El aprendió piano por que le gustaba la disciplina del piano y buscó la exquisita disciplina de los maestros de composición como Haydn y Salieri.
El padre de Hitler lo golpeaba sin piedad para disciplinarlo. El niño buscó entonces la disciplina que el arte le ofrecía, pero fué rechazado por la escuela de arte. Su breve tiempo como soldado no fué la clase de disciplina que él necesitaba. El resultado fué que nunca adquirió disciplina y se entregó a sus odios. El tan sólo conocía la victimización y habiendo sufrido su parte de ella, se dedicó a victimizar al mundo. (Ningún lider disciplinado habría invadido Rusia con el invierno acercándose.) El resto es historia: Empezó la guerra que mató a más de 50 millones de personas. Cincuenta millones de personas.
Los padres, los maestros y los tipos que odian la vida tratan de moldear a los niños para convertirlos en seres inferiores, inhibidos, temerosos y obedientes, que dediquen su vida al deber y que "no nos causen problemas". La disciplina estricta es odio a uno mismo, proyectado a través de los fracasos propios al tratar de obtener el éxito.
Para ellos, los niños son propiedades sin vida propia. A.S.Neill dijo acerca de esos padres patéticos que: "nunca se les permitió vivir y amar y fueron hechos para someterse al castigo de la humillación y temen a la libertad." Ellos apoyan vehementemente a las autoridades abusivas que utilizan los golpes, para que golpeen a sus niños, quienes son directores de escuelas que hacen el trabajo sucio de los padres."
Los "disciplinarios" le roban al niño la responsabilidad de desarrollar su auto-disciplina, ya que él ó ella se adueña del trabajo de disciplina y obliga al niño a bailar al son de la autoridad, dejando en él una experiencia desagradable y una visión negativa acerca de la "disciplina."
Es muy trágico para cualquier niño el que se le niegue la oportunidad de que desarrolle su auto-disciplina y hay millones que padecen ésto por causa de padres y maestros brutales y estúpidos. El resultado de que nuestra sociedad se apoye en el castigo por parte de la fuerza superior, es una sociedad que ahora se tambalea en el borde del caos anárquico.
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Etiquetas: adolescencia, crianza, disciplina, no castigos
La disciplina auto-elegida
domingo, 7 de diciembre de 2008
Lo que se necesita de parte del mundo del adulto, es CONFIANZA. Primero fé en la bondad fundamental del niño, quien a menos que sea castigado, avergonzado y no-respetado, no te decepcionará. Si se le da un modelo de ejemplo aceptable, él ó ella crecerán para convertirse en personas genuinas y auténticas. El exigir otra cosa es una ofensa a su integridad.
Para que se pueda desarrollar la disciplina, no debe de haber miedo, pues sólo puede crecer en la libertad. La disciplina nos lleva a niveles de excelencia que no se pueden realizar en ningún otro lado. La disciplina es la puerta a la experiencia gozosa de vivir. Cuando vemos ésto nos deleitamos en nuestra práctica, nuestra dirección está bien y estamos en nuestro camino, el camino que NOSOTROS hemos escogido. Podemos aprender de nuestros errores, más no de ser cazados y apaleados.
La sabiduría interior le dice al niño que la disciplina desde el interior es la llave del mundo.
Muchas Disciplinas, Muchas Clases de Disciplinas.
Al estar bajo tal control, la Disciplina Natural del niño, la moralidad natural puede ser suprimida ó forzada a retirarse desesperada, junto con su valor, su espíritu independiente y toda esperanza de tener una vida satisfactoria. El castigo impide el aprendizaje y retarda el proceso de maduración.
Publicado por Unknown en 19:53 2 comentarios
Etiquetas: adolescencia, crianza, disciplina, no castigos